Micro-escritos parte 1
Al mismo tiempo
Eso de que los hombres no podemos dedicarnos a dos o más actividades a la vez es absurdo. Yo puedo hablarte, besarte, decirte "te quiero", desearte, desnudarte, y demás; todo eso mientras te miro,
No importa si eres baja o alta, si eres rechoncha o flaca, si usas gafas o brackets; no importa si tienes más asentaderas que senos o viceversa. Lo que realmente importa es que sepas y entiendas que el aspecto físico no te hace mejor, ni peor, y que la personalidad auténtica, la actitud femenina y la inteligencia, hacen de ti
una mujer hermosa.
Requisitos mínimos
una mujer hermosa.
Requisitos mínimos
Mujer exigente
Un hombre promedio, con ínfulas de casanova y tono pretencioso, dice a la mujer exigente: "eres única". Lo que no advierte, es que necesita algo más que una frase de cajón para deslumbrarla. Ella responde...
No me digás que soy única con el objetivo de halagarme, porque en realidad todos somos únicos, todos somos diferentes. Por más que una persona intente pensar igual que otra, siempre habrá algún razonamiento en el que difieran, alguna teoría en la que no concuerden, una primicia, una conjetura, una opinión... ¿Correcto? Ahora bien, si me lo vas a decir en el sentido de que soy única para vos -que es por donde todos se salen-, entonces te pido el favor que me lo digás con fundamentos y argumentos. Decime concretamente ¿por qué considerás que soy “única”? Y ¿qué pretendes con hacérmelo saber? Si lográs convencerme de que es cierto lo que decís y de paso creás en mí un aire de emotividad, de transparencia, de confianza; entonces en ése, y sólo en ése momento, podrás sentirme tuya.
Mujer exigente # 2
Un hombre promedio, con ínfulas de casanova y tono pretencioso, intenta seducir a la mujer exigente prometiéndole aptitudes, hechos, objetos, y demás. Ella lo interrumpe.
Un momento, antes de que terminés de prometer cualquier clase de pretensión, dejame citar al fascinante escritor uruguayo Mario Benedetti y mostrarte el porqué no debes hacerlo: "No hay que prometer nada, porque las promesas son horribles ataduras, y cuando uno se siente amarrado tiende a liberarse, eso es fatal". Más claro no se puede ser, ¿cierto? Entonces, si vos procurás que me haga ilusiones con promesas, estás muy equivocado. Además, debés tener claro que un verdadero hombre no promete, sino que sorprende. Es la misma diferencia que hay entre hablar y actuar, algo sencillo de comprender, ¿no?
Mujer exigente # 3
Un hombre promedio, con ínfulas de casanova y tono pretencioso, dice a la mujer exigente: "Yo te haría la mujer más feliz del mundo". Lo que no advierte, es que necesita algo más que una frase de cajón para deslumbrarla. Ella responde...
Bueno, mirá, primero voy a hacerte el favor de aclararte algo: Nadie hace feliz a nadie. Para ser feliz, sólo se necesitan ganas de serlo, y esa felicidad se la proporciona uno mismo, no otra persona; ¿me hago entender? No podés llegar aquí y decir tal desfachatez, comenzando por el hecho de que es demasiado pretencioso e inalcanzable para vos, y no por el hecho de que seas vos, Fulanito, sino por lo que te digo... ¿Cómo un hombre, en su condición de mortal y efímero, puede pretender hacer feliz a una mujer? Ya es demasiado con pretender propiciar la felicidad de uno mismo, como para estar pensando en propiciar la de otro. Así que agradezco tu utópica intención, pero no, yo puedo se feliz sola.
Mujer exigente # 4
Un hombre promedio, con ínfulas de casanova y tono pretencioso, dice a la mujer exigente: "Yo soy diferente a los demás". Lo que no advierte, es que necesita algo más que una frase de cajón para deslumbrarla. Ella responde...
Mmm conque sos diferente... Bien, eso ya lo sé. No soy de las que pronuncia la frase absurda, trivial y sin sentido: "Todos los hombres son iguales", mi ignorancia no alcanza tal punto. Y lo hago -es decir, no la pronuncio- no porque obvie el hecho de que la mayoría de los hombres son mentirosos, vulgares, y faltos de objetividad en la vida, no, de hecho esa es una teoría que hace parte de la mía -así como que las mujeres carecen, cada vez más, de auto-respeto-, sino porque soy consciente de que todos los seres humanos somos diferentes, y que las excepciones y los "sobresalientes" sí existen. Pero eso, el ser especial, el ser extra-ordinario, el ser capaz de marcar la vida de una mujer positivamente y para siempre, eso mi amigo, eso se demuestra, no se dice.
-Jose.
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